Estrategias para correr con o sin hidratos

 

 

Para mantener un buen ritmo durante los entrenamientos, ya sean suaves o intensos, es importante mantener el cuerpo con unas buenas reservas de energías. Los hidratos son unas sustancias contenidas en una gran variedad de alimentos que proporcionan y nutren al cuerpo de las energías necesarias para mantenerse activo.

Estas energías ayudan a realizar con éxitos las actividades que día a día llevamos a cabo, ya sea en el trabajo, en el hogar o durante los entrenamientos, si nos dedicamos a ello. Nuestro cuerpo tiene la capacidad de almacenar estas energías y las puede consumir cuando el organismo mismo lo requiera.

Estas reservas pueden llegar a alcanzar entre 2000 y 3000 kcal que contienen glucógeno y azúcares, las cuales son las que proporcionan las energías al cuerpo. Cuando se entrena, se puede hacer uso o no de estas reservas de hidratos y ello, aunque parezca increíble, puede manejarse como una estrategia para mejorar nuestro rendimiento físico.

Las sensaciones durante los entrenamientos cuando se ejercita con las reservas de hidratos no son las mismas que cuando no se utilizan. Y para que puedas determinar de qué forma te resulta más cómodo o si una de estas te ayuda a incrementar el rendimiento, puedes probarlo ejercitando de ambas maneras.

Aquí se pone en cuestionamiento si resulta útil entrenar con las reservas de hidratos o si por el contrario es mejor hacerlo sin ellas, es decir, vacíos. Y para ello debes tener en cuenta el tipo de entrenamiento que realizas. Si es suave o intenso.

Por ejemplo, una de las estrategias sería realizar entrenamientos fuertes e intensos con las reservas de hidratos llenas, lo cual ayudaría a correr a mayor velocidad y con más firmeza. La otra estrategia, sería ejercitarse por un lapso más de tiempo, pero a un ritmo suave sin las reservas de hidratos. Esto mejoraría nuestro metabolismo y ahorraría energías.

Sin embargo, es importante saber que se puede entrenar intensamente sin las reservas de hidratos y de modo más extenso con ellos. La estrategia a utilizar dependerá de cuán cómodo y efectivo le resulte a cada persona. Percibir bien las sensaciones con cada plan utilizado es vital para poder mantener el rendimiento físico adecuado.

Lo que busca es que el metabolismo corporal pueda adaptarse a la estrategia elegida para el acondicionamiento que se quiere alcanzar. Por supuesto, este elemento es algo que se debe ir trabajando de acuerdo a la capacidad física de cada quien, pues no se puede simplemente iniciar la estrategia que se quiera utilizar y esperar en ese momento un buen resultado.

El cuerpo debe ir adaptándose a ella. Es importante tomar en cuenta las sensaciones y combinarla con un adecuado plan nutricional como en toda ejercitación física, pues los alimentos ricos en hidratos van a permitir que las reservas se mantengan a buenos niveles. Un cuerpo bien nutrido va a tener un alto rendimiento.

Elegir una estrategia para entrenar es la base para obtener los resultados que se quieran alcanzar, ya sea fortalecer el cuerpo, lograr un buen rendimiento o ser altamente competitivo.